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La Secretaría de Agricultura expresa su confianza y respaldo a nuevos directivos del CIMMYT

B347/Ciudad de México

  • Durante una reunión con el Consejo Directivo Internacional del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula, expresó su apoyo a los nuevos líderes de este centro de investigación científica internacional.
  • MasAgro-Cultivos para México, producto de la colaboración entre Agricultura y la red de innovación del CIMMYT, destacó como ejemplo de colaboración público-privada que se está retomando en diversas partes del mundo para incrementar la seguridad alimentaria y la sustentabilidad ambiental.

En reunión virtual con integrantes del Consejo Directivo del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural y presidente honorario de este comité, Víctor Villalobos Arámbula, expresó su confianza y apoyo hacia los recientes cambios en el equipo de liderazgo del organismo.

“En nombre de los agricultores de México, y también de todas las personas y gobiernos de los países que apoyan el importante y significativo trabajo del CIMMYT, agradecemos su apoyo, liderazgo y contribuciones”, indicó en el acto en el que participaron la presidenta saliente del Consejo Directivo Internacional del organismo, Nicole Birell, y Martin Kropff, quien estuvo al frente del Centro desde 2015 y que ahora se desempeñará como director global de Sistemas Agroalimentarios Resilientes del CGIAR —asociación de investigación global que integra a 15 centros de investigación científica internacionales en todo el mundo y del cual forma parte el CIMMYT.

Asimismo, Villalobos Arámbula dio la bienvenida a Margaret Bath, presidenta entrante del Consejo Directivo Internacional del CIMMYT, y a Bram Govaerts, nuevo director general del centro de investigación científica internacional con sede global en México.

“Necesitamos su entusiasmo y compromiso para continuar y hacer frente a los desafíos a los que como humanidad nos enfrentamos y que serán más complicados en el futuro, pero sustentando las decisiones en el conocimiento y en la investigación se podrán superar. Sabemos y reconocemos su labor en beneficio de los productores de México y el mundo, cuentan con nuestro apoyo para seguir trabajando por el bien de la humanidad con el orgullo de contar con la sede global del Centro”, indicó el secretario.

Villalobos Arámbula refirió que durante su participación en la Pre-Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas destacó que lo desarrollado en México es ejemplo de que es posible y necesario priorizar acciones conjuntas para solucionar problemas en lugar de sólo discutirlos.

“Lo que se hace con la asociación público-privada en México y los esquemas de abastecimiento sostenible son únicos en el mundo y tenemos que compartirlo”, agregó.

“Necesitamos acompañar a los programas nacionales y trabajar juntos, esa es la única forma en que podremos superar los problemas que enfrenta el campo. Los centros de investigación jugarán un papel importante y por eso reconozco y aprecio la contribución del doctor Bram a la agricultura de México”, expresó.

El titular de Agricultura mencionó que es importante que la investigación científica se traduzca en soluciones efectivas y simples para los agricultores: “Hemos estado hablando con productores de pequeña escala en municipios de alta marginación en Guerrero y mencionaron el apoyo que han recibido del CIMMYT, particularmente la forma en que aprovechan todo tipo de contribución que les brinda. Creo que estamos haciendo lo necesario para acercar la ciencia a los agricultores y mejorar su calidad de vida, que es nuestro objetivo común”.

Por su parte, Bram Govaerts manifestó que el CIMMYT y la Secretaría de Agricultura tienen “una tarea compartida para marcar la diferencia con los pequeños agricultores”.

Seguiremos trabajando sobre cómo podemos lograrlo juntos, en alianza con la red de colaboradores que incluye al Instituto Nacional de Investigación Forestal, Agrícola y Pecuaria (INIFAP), Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) y Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero (FND), entre otros, indicó el nuevo director general del CIMMYT.

“Todos estamos bastante inspirados por lo que ha sido posible lograr en México. Hemos visto que funciona y estamos emocionados de compartir esta historia alrededor del mundo”, comentó Nicole Birell.

Subrayó el impacto de las asociaciones entre los distintos sectores, lo cual, además, constituye uno de los pilares del CGIAR—junto con la excelencia científica y el desarrollo de capacidades—.

Margaret Bath comentó que “los desafíos sociales complejos, como el cambio climático y la inseguridad alimentaria, se resuelven mejor cuando el gobierno, el sector privado y el mundo científico-académico trabajan juntos de manera global”.

Reiteró su compromiso para que la ciencia desarrollada desde el CIMMYT esté dirigida siempre hacia el beneficio de los agricultores.

“Resultado de la investigación y del trabajo que comenzamos en México y que llevamos a otros países, hoy hay un retorno de inversión de mil millones de dólares anuales para los pequeños agricultores en África y tres mil millones a nivel mundial”, mencionó Martin Kropff.

Resaltó el importante papel de la ciencia que se desarrolla en México para lograr la seguridad alimentaria y el desarrollo sustentable a nivel global.

“Hay sistemas agroalimentarios brillantes. Uno de los más importantes es MasAgro-Cultivos para México, con él se ha logrado trabajar a gran escala con cientos de miles de agricultores, ayudándolos a mejorar su situación económica, su salud y sus dietas”, expresó.

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Autor:Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural

Enlace: https://www.gob.mx/agricultura/prensa/la-secretaria-de-agricultura-expresa-su-confianza-y-respaldo-a-nuevos-directivos-del-cimmyt?idiom=es

Establecen México y Estados Unidos estrategia conjunta a favor de la seguridad alimentaria

Las secretarías de Agricultura de México y de Estados Unidos acordaron organizar una agenda compartida sobre ciencia y conocimiento de frontera en agricultura, donde el programa MasAgro (que impulsa la agricultura sustentable), como estrategia amigable con la naturaleza, fue elegido como una de las contribuciones.

El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula, anunció lo anterior durante la reunión 2021 del Consejo Directivo Internacional del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), donde se expuso la relevancia de la ciencia colaborativa que fomenta este organismo y que permitirá que México contribuya significativamente al desarrollo global.

El titular de Agricultura expuso, en su calidad de presidente honorario del Consejo, que el Grupo de Centros Internacionales de Investigación (CGIAR) le pidió hablar con los ministros del ramo de los distintos países y una de las conversaciones más relevantes fue con el titular de Agricultura de Estados Unidos, Tom Vilsack, con quien comentó la importancia del CIMMYT como uno de los esfuerzos bilaterales más exitosos entre ese país y México.

Subrayó que, hoy en día, 70 por ciento de todas las variedades de trigo en Estados Unidos proviene de la investigación realizada en México, en conjunto con aliados estratégicos.

Refirió que en México la colaboración de instituciones como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y el CIMMYT, a través de programas como MasAgro, ha permitido impactar positivamente en más de 300 mil productores y más de un millón de hectáreas.

La investigación internacional que se hace en el país trasciende fronteras, ya que el Centro hace más de mil 500 envíos anuales de semillas de maíz y trigo a instituciones de investigación nacionales alrededor del mundo, que buscan cultivarlas sustentablemente en beneficio de sus sociedades, apuntó.

En este contexto, dijo, México, América Latina y el CIMMYT juegan un rol importante en la lucha por mejorar las condiciones de los agricultores de pequeña escala y la resiliencia de los sistemas agroalimentarios.

Este organismo representa una forma de trabajo, una metodología para hacer investigación con propósito y presencia en el terreno, expresó el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural.

El CIMMYT ya no es solo maíz y trigo, también implica sistemas integrados con múltiples cultivos y animales. Es una cultura impulsada por la excelencia científica, el impacto y los resultados, pero especialmente por un profundo respeto por los socios y los agricultores, indicó Villalobos Arámbula.

En la reunión 2021 del Consejo Directivo Internacional, dio la bienvenida a Margaret Bath como nueva presidenta de la Junta Directiva del CIMMYT, quien tomará formalmente esta función a partir del 1 de noviembre de 2021, y destacó el trabajo de Nicole Birrell como presidenta de este grupo durante los últimos cuatro años.

Observó que este organismo rinde cuentas ante decenas de gobiernos, órganos multilaterales de gobernanza y asociaciones del sector privado, incluido el Gobierno de México, donde tiene su sede.

Nuestro trabajo en el directorio del CIMMYT requiere un enfoque serio, altos estándares éticos, compromiso, transparencia y, en particular, lealtad a los agricultores y consumidores, expuso Villalobos Arámbula.

Llamó al CGIAR —asociación de investigación global que integra a centros de investigación científica internacionales en todo el mundo, del cual forma parte el CIMMYT y que actualmente se encuentra en un proceso de revisión para hacerlo más eficiente y efectivo—, a sus centros y sus gobiernos anfitriones, a trabajar en colaboración y respeto mutuo, y teniendo en cuenta las necesidades de la gente y de los ciudadanos del mundo.

En este sentido, subrayó la participación de la subsecretaria para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos en la Secretaría de Relaciones Exteriores, Martha Delgado Peralta, quien ha impulsado la iniciativa Agricultura para la Paz de la mano del CIMMYT y el Centro Nobel de la Paz y quien tomó protesta como nuevo miembro del Consejo Directivo del CIMMYT, representando al Gobierno de México.

Durante su intervención, la subsecretaria Delgado sostuvo que en nuestro país la agricultura es un sector prioritario para la cooperación al desarrollo nacional e internacional y en la lucha contra la pobreza y la desigualdad, ante lo que resaltó la replicabilidad de la experiencia de MasAgro y su relevancia para la región de Centroamérica.

Destacó los aportes de México y el CIMMYT a la seguridad alimentaria mundial, y a los países que están comprometidos con esta agenda y han acompañado todo el trabajo del Centro Internacional durante décadas.

Por ello, señaló que, al aceptar la designación como miembro del Consejo Directivo, se compromete a defender los principios fundacionales del organismo internacional, su visión, misión y legado, así como a promover nuevos mecanismos de cooperación internacional que contribuyan a su expansión.

 

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Autor:Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural

Enlace: https://www.gob.mx/agricultura/prensa/establecen-mexico-y-estados-unidos-estrategia-conjunta-a-favor-de-la-seguridad-alimentaria?idiom=es%C2%A0

Consolidan INIFAP y CIMMYT estrategia de investigación y desarrollo de tecnología para contribuir a la autosuficiencia alimentaria

Como parte de la nueva etapa de apoyo al sector agrícola del país, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) establecieron una estrategia de colaboración al 2030, que abonará a la conservación de recursos, la rentabilidad y sustentabilidad de la producción agrícola y la autosuficiencia alimentaria.

Ambos organismos integrarán equipos de trabajo conjuntos por cultivo en temas como el mejoramiento genético por zona agroecológica, recursos genéticos (incluye bancos de germoplasma, biodiversidad), prácticas agronómicas sustentables, agroecología y sistemas de producción.

Además, desarrollarán proyectos sobre agronomía (agricultura de conservación, fitosanidad, agroecología), sustentabilidad y cambio climático, poscosecha (manejo, almacenamiento, conservación y procesamiento) y socioeconomía (cadenas de valor, rentabilidad, regalías).

En los últimos tres años, el INIFAP y el CIMMYT han firmado más de 85 convenios de colaboración, en beneficio directo de productores de pequeña y mediana escala de maíz y trigo, informó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

Precisó que la mayor parte de los proyectos de investigación se llevan a cabo en las regiones centro, Pacífico sur y Noroeste, lo cual es un referente de que la colaboración científica y tecnológica es cada vez más estrecha, con la integración de agendas de trabajo y líneas de investigación de atención directa a los temas del sector agrícola.

Los resultados, señaló, inciden en el desarrollo de una agricultura sustentable y el fortalecimiento de la seguridad alimentaria en granos básicos del país, con la vinculación de los agricultores a la innovación, las tecnologías y el acompañamiento técnico.

La dependencia indicó que cada año se celebran entre 24 y 28 convenios. Los temas que se han trabajado son maíz híbrido, maíces nativos, trigo, frijol, agricultura de conservación, manejo de plagas y forrajes, y la conservación y aprovechamiento de bancos de germoplasma y la biodiversidad.

Esto ha dado como resultado una mayor eficiencia en la investigación y la innovación, en favor de la rentabilidad y sustentabilidad de la producción agrícola y la autosuficiencia alimentaria.

 

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Autor:Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural

Enlace: https://www.gob.mx/agricultura/prensa/consolidan-inifap-y-cimmyt-estrategia-de-investigacion-y-desarrollo-de-tecnologia-para-contribuir-a-la-autosuficiencia-alimentaria

Prácticas agrícolas sustentables aumentan el rendimiento del maíz, revelan investigaciones mexicanas

Organismos públicos, centros de investigación y unidades académicas que desarrollan ciencia colaborativa con el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) realizan una investigación conjunta, cuyos avances confirman que con prácticas agrícolas sustentables se puede aumentar la materia orgánica del suelo, mejorar su estructura e incrementar 0.85 toneladas por hectárea el rendimiento de maíz de manera general.

Científicos de los institutos Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), del Tecnológico de Roque y del Tecnológico de Comitán, la Universidad Autónoma Chapingo y 12 instituciones y organizaciones desarrollaron este estudio en 20 plataformas de investigación (de MasAgro-Cultivos para México y MasAgro Guanajuato) en todo el país, que aportan evidencia de cómo la agricultura de conservación es una importante herramienta para la salud de los suelos y el aumento de los rendimientos de forma sustentable.

Este nuevo estudio se lleva a cabo en Campeche, Chiapas, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Puebla, Querétaro y San Luis Potosí, en un contexto generalizado de suelos degradados que afectan la productividad en gran parte del territorio nacional, informó el CIMMYT.

Explicó que los resultados no son iguales para todas las zonas agroecológicas del país, pero pueden ser un marco común para la agricultura nacional, por lo deben continuar las investigaciones y complementarlas con otros sistemas integrados para brindar soluciones adecuadas para cada productor en su propio contexto.

El estudio señala también que existen otros efectos benéficos de la agricultura de conservación en la calidad del suelo, pero precisa que los resultados varían dependiendo del sistema de producción, el clima y el tipo de suelo, entre otros.

Esto demuestra el valor de la red de plataformas que el CIMMYT impulsa con iniciativas como Cultivos para México, con el liderazgo de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, que permite hacer estudios a nivel nacional y reafirma que es necesario hacer investigación bajo las condiciones locales para generar buenas recomendaciones para los productores.

Si bien a la fecha existen diversos estudios sobre suelos y la agricultura de conservación, aún falta información acerca de los efectos de este sistema de labranza sobre la salud del suelo en diversas condiciones agroecológicas en México, señaló el CIMMYT.

El estudio -publicado bajo el nombre “Efectos de la agricultura de conservación en la salud fisicoquímica del suelo en 20 ensayos con maíz en diferentes regiones agroecológicas de México” (Fonteyne et al., 2021), disponible en la plataforma Wiley Online Library- es relevante por el número de instituciones que colaboran y por la diversidad de agroecologías que aborda, que van desde sistemas tradicionales de temporal sembrados a mano hasta los intensivos con riego, anotó.

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Autor:Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural

Enlace:  https://www.gob.mx/agricultura/prensa/practicas-agricolas-sustentables-aumentan-el-rendimiento-del-maiz-revelan-investigaciones-mexicanas

Fomentan alianzas público-privadas para el desarrollo de una agricultura productiva, sustentable e incluyente

México cuenta con las herramientas científicas y tecnológicas para desarrollar una agricultura regenerativa y sustentable. En esa dirección, las alianzas público-privadas juegan un papel determinante para acercar la innovación y las mejores prácticas agrícolas a los productores, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria en el país.

Al participar en el foro virtual “Transformación Agroalimentaria: el nuevo camino del campo mexicano”, organizado por El Financiero Bloomberg, investigadores, agroindustriales y autoridades subrayaron que la práctica de una agricultura responsable y la conjunción de trabajos es parte de la solución para atender los efectos del cambio climático.

El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula, afirmó que con la convergencia de acciones entre todos los actores del sector se logrará optimizar los sistemas productivos.

Se trata, agregó, de atender con el esfuerzo de todos, de manera responsable, el reto de llevar alimentos a toda la población.

En 2020, resaltó, el campo no se detuvo y fue un sector con crecimiento, e incluso logró una producción de alrededor de 290 millones de toneladas de alimentos, además del aumento en las exportaciones agroalimentarias.

Aseguró que el país cuenta con la tecnología suficiente para impulsar una agricultura productiva y sustentable, que permite tener un aprovechamiento responsable de los suelos y el agua, y contar con variedades de semillas más resistentes a los efectos del cambio climático y que sean rentables para los productores.

El uso de la ciencia y la innovación a favor de la agricultura son esenciales para enfrentar los retos y desafíos en el campo mexicano, anotó Villalobos Arámbula.

Expresó que se cuenta con un proyecto nacional para avanzar en la autosuficiencia alimentaria, toda vez que la disponibilidad de alimentos contribuye a la estabilidad social, donde los agricultores tienen un papel preponderante.

El compromiso del Gobierno de México, apuntó, es crear las condiciones para impulsar una agricultura que incida en mejorar la calidad de vida de la población en el campo y que reduzca la migración y la pobreza.

El titular de Agricultura indicó que el 60 por ciento del presupuesto de la Secretaría lo ejercen los programas prioritarios, en beneficio de tres millones de productores de pequeña escala que tienen acceso, de manera oportuna, a insumos y equipo agrícola tras la entrega directa de apoyos.

El director global de Desarrollo Estratégico del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), Bram Govaerts, indicó que hay un gran potencial en México en el tema de la agricultura de conservación, sobre todo porque se cuenta con una red de 500 mil productores en el sur sureste para replicar proyectos productivos con agroempresas.

Destacó que el país se ha convertido en un punto de referencia para otras naciones que están tomando metodologías como MasAgro y Cultivos para México, y asume su responsabilidad de ser la nación en donde se desarrolló un modelo de producción de granos básicos, a partir del cual diversos países replicaron para tener alimentos de forma sustentable.

Para el CIMMYT es un orgullo trabajar con Agricultura, con el Consejo Nacional Agropecuario y con otras organizaciones para, juntos, implementar iniciativas como Cultivos para México y MasAgro, con el fin de potenciar los programas estratégicos del país y agregar los elementos sistémicos necesarios para integrar la cadena de valor, externó.

El representante del CNA y directivo de Grupo Minsa, José Cacho, aseguró que la oportunidad está en manos de todos. Es un asunto de la actividad pública y privada mediante el desarrollo de programas y la alineación de objetivos, como el de Maíz para México, que ha logrado cubrir el ciento por ciento de la demanda para tortilla.

Subrayó que el camino es en dirección hacia la sustentabilidad, con el uso de la tecnología para incidir en los aspectos ambientales y productivos que mejoren el nivel de vida de los agricultores y sus familias. Para ello, acotó, vamos de la mano en varios proyectos con la Secretaría de Agricultura.

El agroempresario Javier González Franco mencionó que existen en el país las herramientas para promover una agricultura regenerativa, con mejores rendimientos.

Se cuenta con un trabajo de más de 15 años desarrollado por organismos públicos, como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), y con el acompañamiento a productores de pequeña escala de Hidalgo, Jalisco y el norte del país, en lo relacionado con agricultura sustentable para cultivos de maíz y trigo.

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Autor:Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural

Enlace:  https://www.gob.mx/agricultura/prensa/fomentan-alianzas-publico-privadas-para-el-desarrollo-de-una-agricultura-productiva-sustentable-e-incluyente?idiom=es

Participa México en la XIII Conferencia de Ministros de Agricultura de Berlín

  • El Gobierno de México invierte en el desarrollo de proyectos enfocados en optimizar los sistemas de producción de granos básicos y mejorar la rentabilidad de los agricultores de pequeña y mediana escala del país.
  • En el esfuerzo global de evitar una crisis alimentaria o una epidemia de hambre debemos apoyarnos en la ciencia, la innovación y la tecnología para construir sistemas alimentarios más justos, productivos, sostenibles y rentables, con la colaboración de instancias internacionales, se destacó en la participación de México.
  • En el encuentro de alto nivel se intercambió información sobre la atención a los efectos de la pandemia en las cadenas agrícolas y la distribución y comercio global de alimentos, así como los impactos del cambio climático en la producción agrícola, entre otros aspectos.

Con la representación de México, el secretario de Agricultura, Víctor Villalobos Arámbula, participó en la videoconferencia de la XIII Conferencia de Ministros de Agricultura, celebrada en Berlín, en el marco del Foro Global de Alimentación y Agricultura 2021 (GFFA), encuentro que es organizado anualmente por el Ministerio Federal de Alimentación y Agricultura de Alemania.

La ministra federal de Alimentación y Agricultura de Alemania, Julia Klöckner, presidió la reunión ministerial, que contó con la asistencia de representantes de 75 países y 13 organismos internacionales.

El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula, participó tanto en la sesión de discusión y análisis sobre el “Impacto de la pandemia del COVID-19 en la Agricultura” como en la reunión plenaria.

El Gobierno de México invierte en el desarrollo de proyectos como MasAgro, enfocados en optimizar los sistemas de producción en maíz y trigo y mejorar la rentabilidad de los agricultores de pequeña y mediana escala del país, subraya el documento que compartió Agricultura para esta reunión.

El objetivo es evitar una crisis alimentaria global o una epidemia de hambre, por lo que “en nuestras manos tenemos la posibilidad de cambiar el curso de la historia al mejorar los medios de vida de cientos de millones de productores”, establece.

Indica que en este esfuerzo global debemos apoyarnos en la ciencia, la innovación y la tecnología para construir sistemas alimentarios más justos, productivos, sostenibles y rentables, con la colaboración de instancias internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), entre otros.

Trabajamos, expone, junto con el CIMMYT en desarrollar una agricultura para la paz que contribuya a superar los principales retos del desarrollo humano y lograr la seguridad alimentaria en el complejo entorno económico y social a nivel internacional, bajo la presión por factores como el conflicto, la migración forzada y el cambio climático.

Igualmente, señala que se impulsa la encomienda presidencial de liderar el Consejo de Ministros de Agricultura de países anfitriones para el CGIAR –conjunto de centros de investigación para fortalecer la seguridad alimentaria, reducir la pobreza rural y mejorar la salud y la nutrición.

Al final del encuentro internacional se aprobó y adoptó el comunicado, en cuya integración participó México, con el tema “¿Cómo alimentar al mundo en tiempos de pandemias y cambio climático?”, en el que se reconoce que los y las responsables en el ámbito político desempeñan un papel principal en la creación de entornos normativos favorables.

Consigna además que la responsabilidad no recae únicamente sobre ellos, sino que es necesario un amplio compromiso social para aproximarnos al objetivo de alimentar el mundo en tiempos de pandemias y cambio climático, refiere el documento.

Por este motivo, los participantes instaron a todos los sectores y actores relacionados con los sistemas alimentarios, los organismos internacionales, organizaciones de agricultores y agricultoras, la sociedad civil, el sector privado y el mundo académico a compartir dicha responsabilidad y unirse a estos esfuerzos.

Se pronunciaron por colaborar para garantizar que, en particular a través de su proceso de diálogo civil, la próxima Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios aumente la concientización acerca de las vulnerabilidades de los sistemas alimentarios ante el cambio climático y el COVID-19.

También, se manifestaron por fomentar las innovaciones tecnológicas, organizativas, sociales y empresariales, así como la transferencia de tecnología para mejorar la productividad y la sostenibilidad en el sector agrario, reforzando en particular las redes de cooperación para la investigación y la innovación e iniciativas internacionales.

Entre estas redes, refirieron, se encuentran la Alianza Global de Investigación sobre Gases de Efecto Invernadero en Agricultura (GRA, por sus siglas en inglés), la Agenda Global de Ganadería Sostenible (GASL), la Alianza sobre la Evaluación Ambiental y el Desempeño Ecológico de la Ganadería (LEAP) y el Consorcio Internacional de Trigo (International Wheat Yield Consortium).

Se declararon por reconocer la importancia de ayudar a todos los actores a lo largo de las cadenas de valor de alimentos, a fin de crear para las próximas generaciones un sistema alimentario próspero, sostenible y, en la medida de lo posible, que sea resiliente frente a acontecimientos relacionados con el clima, las pandemias y las crisis económicas.

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Autor:Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural

 Enlace  https://www.gob.mx/agricultura/prensa/participa-mexico-en-la-xiii-conferencia-de-ministros-de-agricultura-de-berlin

La investigación al servicio de las y los productores

Actualmente hay instaladas 54 plataformas de investigación en todo el territorio nacional, de las cuales 38 forman parte de MasAgro. Cada una de ellas es operada por colaboradores (universidades, asociaciones de productores y centros de investigación, entre otros) con los que el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) realiza investigación colaborativa, de manera que las plataformas también contribuyen al desarrollo de la capacidad científica y tecnológica del país.

Los principales cultivos donde participan las plataformas son:

  • sorgo,
  • maíz,
  • cártamo,
  • garbanzo,
  • frijol.

Para desarrollar y adaptar los sistemas, prácticas y tecnologías más adecuadas para cada zona agroecológica se trabaja en las condiciones del productor y se comparan los sistemas de labranza convencionales con los sistemas de Agricultura Sustentable, los cuales buscan que los productores logren sistemas de producción rentables y sustentables. Es decir, que les permitan tener medios de vida dignos conservando al mismo tiempo sus recursos naturales.

El quehacer científico de las plataformas no solo busca un impacto técnico, sino que también aborda aspectos socioculturales relevantes en la escala del productor. Al brindarles capacitaciones, al propiciar la interacción entre ellos y establecer vínculos con técnicos, la estrategia de las plataformas también recibe retroalimentación por parte de los productores, de manera que todos contribuyen al proceso de desarrollo de la agricultura local, creando al mismo tiempo condiciones para fortalecer o restaurar el tejido social. Desde esta perspectiva, las plataformas de investigación también son plataformas para consolidar la paz y la justicia social.

Al conformar una gran de construcción y difusión del conocimiento científico, las plataformas de investigación son un ejemplo de cómo la ciencia puesta al servicio de la sociedad puede impactar en varias escalas, desde las parcelas y las familias productoras, hasta la comunidad científica internacional.

Consulta más información:

Del laboratorio a la parcela y viceversa

Efectos benéficos de la rotación trigo-cártamo

10 años poniendo la ciencia al servicio de los productores
Sin los productores no hay ciencia agrícola
MasAgro genera impacto científico en el mundo

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Autor:Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural

 Enlace  https://www.gob.mx/agricultura/articulos/la-investigacion-al-servicio-de-las-y-los-productores?idiom=es

Llama México a construir paz mediante la agricultura y conmemora 50 aniversario del Nobel de la Paz al hombre que salvó miles de vidas

El Gobierno de México, junto con el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) y el Centro Nobel de la Paz, hace un llamado a la acción y al impacto al desarrollar una Agricultura para la Paz que contribuya a superar los principales retos del desarrollo humano en el complejo entorno económico y social de un sistema internacional bajo presión por factores como el conflicto, la migración forzada y el cambio climático.

Desde hace décadas, México conoce la estrecha relación que existe entre la agricultura y la paz y, a su vez, es reconocido por sus contribuciones históricas a la seguridad alimentaria global y, por ende, a la estabilidad de muchos países y regiones, comentó Víctor Villalobos, titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

Afirmó que México tiene la convicción de que la agricultura es el camino más cierto para construir una paz duradera en el mundo y, su intrincada relación con los fenómenos migratorios de la población vulnerable, por lo que esta actividad es fundamental para erradicar el hambre y la pobreza a nivel mundial.

En este esfuerzo global, habrá que apoyarnos en la ciencia, la innovación y la tecnología para construir sistemas alimentarios más justos, productivos, sostenibles y rentables, como en los trabajos de colaboración con el CIMMYT para desarrollar y mejorar las prácticas, tecnologías y capacidades de los productores de granos básicos, refirió.

Comentó que “vemos al CIMMYT como nuestro brazo ejecutor para generar el impacto en campo en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos y nuestros programas de investigación nacionales como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y el Colegio de Posgraduados (Colpos), entre otros”.

México fue pionero en establecer mecanismos de cooperación internacional con otros gobiernos, como el de Estados Unidos, y con la iniciativa privada, como la Fundación Rockefeller, para combatir la pobreza rural y desarrollar sistemas agroalimentarios capaces de alimentar a una población mundial creciente.

Como resultado, México logró ser autosuficiente en la producción de granos básicos, momento crucial en la historia del siglo XX que permitió incrementar la productividad agrícola mediante el desarrollo de cultivos mejorados para incrementar su potencial de rendimiento y de sistemas agrícolas más eficientes e intensivos.

Desde 1966, México es anfitrión del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), organismo internacional de investigación para el desarrollo agrícola sostenible sin fines de lucro con sede en Texcoco, Estado de México, donde se impulsa el desarrollo de las semillas y sistemas productivos.

El investigador más ilustre y reconocido de CIMMYT fue el Dr. Norman Borlaug, originario de Iowa, Estados Unidos, quien recibió el Premio Nobel de la Paz en 1970 por desarrollar nuevas variedades de trigo de alto rendimiento junto con productores e investigadores mexicanos y por hacerlas accesibles a agricultores de todo el mundo, principalmente en el sureste asiático.

“Norman Borlaug es recordado como el hombre que salvó más de mil millones de vida del hambre y como el padre de una transformación agrícola que ha promovido la paz y la estabilidad en todo el mundo, incluido México”, señaló Martin Kropff, director general de CIMMYT.

Recientemente, el Gobierno de México, el Centro Nobel de la Paz y el CIMMYT conmemoraron el legado de Norman Borlaug para celebrar el Día Internacional de la Paz, jornada establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1981 para cesar por 24 horas todo tipo de hostilidades y fortalecer los ideales de la paz, incluyendo el objetivo “hambre cero” del desarrollo sostenible.

“Hoy necesitamos escuchar la crisis, construir una respuesta transformadora y desarrollar una respuesta de la mano de organismos e instituciones que unidos, podamos crear, diseñar e implementar estrategias integradas para construir sistemas agroalimentarios saludables, resilientes y sostenibles”, aseguró el Dr. Bram Govaerts, quien considera que “esta coyuntura mundial que vivimos es una oportunidad para dar forma a un futuro sustentable hecho de experiencias que nos demuestran la importancia de co-construir soluciones duraderas generadoras de paz, resiliencia y prosperidad”.

Este año, el Comité Noruego del Premio Nobel entregará el Premio Nobel de la Paz al Programa Mundial de Alimentación de las Naciones Unidas, 50 años después de haber honrado a Norman Borlaug con el prestigiado reconocimiento, “por sus esfuerzos para combatir el hambre, por sus contribuciones para mejorar las condiciones para la paz en áreas afectadas por conflictos y por actuar como una fuerza dirigente en los esfuerzos para evitar que el hambre se use como un arma de guerra y conflicto”.

“La decisión de la Fundación del Premio Nobel hace énfasis en la importancia de la seguridad alimentaria, de la Agricultura para la Paz y de la necesidad de sistemas alimentarios resilientes”, señaló la subsecretaria de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, Martha Delgado.

El evento hizo un llamado de construir agricultura para la paz con acción e impacto.

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Autor:Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural

 Enlace  https://www.gob.mx/agricultura/prensa/llama-mexico-a-construir-paz-a-traves-de-agricultura-y-conmemora-50-aniversario-del-nobel-de-la-paz-al-hombre-que-salvo-mil-millones-de-vidas

Colaboran Agricultura y CIMMYT en mejorar las variedades de maíz, con mayor resistencia al clima, plagas y enfermedades

Impulsado por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) México cuenta con el Atlas Molecular del Maíz, que es una plataforma de información pública diseñada para estudiar las diferentes razas y variedades de esa semilla a nivel genético.

Este proyecto aprovecha la colección de maíz más grande, diversa e importante del mundo que alberga nuestro país en el Banco de Germoplasma del CIMMYT, y permite avanzar en la identificación de características para mejorar el rendimiento, la calidad nutricional, la resistencia a enfermedades o la tolerancia a factores climáticos adversos.

El Atlas es uno de los trabajos científicos más relevantes de la actualidad y es impulsado por Agricultura y el CIMMYT, con lo cual se han caracterizado más de 42 mil muestras de maíz (incluyendo 24 mil de maíces nativos) y se han generado más de 50 billones de datos útiles para encontrar variedades resistentes a calor, sequía, plagas y enfermedades.

En algunos maíces nativos, por ejemplo, se ha identificado resistencia al complejo de la mancha de asfalto, enfermedad que afecta a más de 800 mil hectáreas en 11 estados de la República Mexicana y puede reducir hasta 100 por ciento el rendimiento del maíz, en otros, resistencia a sequía. En este sentido, los trabajos realizados se orientan al resguardo, conservación y aprovechamiento de la biodiversidad del maíz a través del mejoramiento participativo realizado hombro a hombro con productores en diversas regiones del país.

A partir de este tipo de avances se han podido desarrollar nuevas variedades de semillas mexicanas para apoyar directamente a los productores e impulsar el desarrollo de 70 semilleras nacionales, la mitad de ellas surgida de asociaciones de productores, a través del Programa MasAgro.

La identificación de genes asociados a ciertas características es sólo la punta del iceberg de un complejo proceso de interacción entre la semilla, el ambiente en el que crece y los cuidados que se le brindan. Después de todo, de nada serviría tener la mejor semilla si las prácticas agronómicas no son las más adecuadas.

Por lo anterior, además del Banco de Germoplasma, los datos provenientes de las plataformas de investigación, módulos demostrativos y áreas de extensión –tipos particulares de parcelas dedicadas a la investigación y a la difusión de conocimientos científicos sobre agricultura– de la amplia red de innovación que impulsa el CIMMYT y sus colaboradores son fundamentales para lograr la mejor expresión de las semillas de maíz.

Al ser centro de origen y diversificación del maíz, México cuenta con una amplia variedad de maíces que se han adaptado a las más adversas condiciones climáticas, su estudio, conservación y mejoramiento es clave para responder a las nuevas circunstancias y mantener así su productividad. No obstante, se estima que sólo se ha explorado alrededor del ocho por ciento de la diversidad genética global del maíz.

Uno de los efectos del cambio climático es que los fenómenos naturales ahora son más severos y prolongados. Esto representa riesgos adicionales para la seguridad alimentaria porque no sólo se trata de sequías y huracanes, sino que, debido al aumento de la temperatura global, ahora las plagas y las enfermedades de los cultivos son más frecuentes y resistentes, además de que están en continua evolución.

Un ejemplo, es algunas zonas de África, donde ha habido una rotación de variedades muy lenta, se siguen sembrando variedades que originalmente no fueron cultivadas para el clima actual –la edad promedio de las variedades es mayor a 14 años–, esto contribuyó a que los rendimientos se estancaran por décadas y, que aún hoy, sean limitados.

Mantener variedades de maíz adecuadas para las nuevas condiciones climáticas permite disminuir la vulnerabilidad ante fenómenos naturales y avanzar en la seguridad alimentaria.

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Autor: Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural

 Enlace  https://www.gob.mx/agricultura/prensa/colaboran-agricultura-y-cimmyt-en-mejorar-las-variedades-de-maiz-con-mayor-resistencia-al-clima-plagas-y-enfermedades?idiom=es

MasAgro, opción productiva para hacer frente a la desertificación

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural informó que en la atención a la sequía y desertificación que registra el país, México cuenta con iniciativas como MasAgro, que constituyen una acción por el suelo y un recurso para planificar de manera eficiente el uso de la tierra a través de prácticas más sostenibles, toda vez que el agua, es un recurso limitado que se debe proteger.

En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía, celebrado el pasado 17 de junio, bajo el lema “Alimentos, forrajes, fibra”, refirió que en tierras secas se encuentra casi la mitad de la superficie agrícola del país, MasAgro –programa de la Secretaría de Agricultura y el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT)– desarrolla ciencia aplicada al campo y promueve prácticas agrícolas sustentables (particularmente las orientadas a un mejor aprovechamiento del agua y a la conservación y recuperación de suelos) que permiten mitigar la desertificación en la superficie agrícola.

En diversas zonas semidesérticas, por ejemplo, se ha identificado que los suelos se han adelgazado y tienen bajo contenido de materia orgánica, por lo que su productividad ha disminuido de forma significativa.

En plataformas de investigación de MasAgro instaladas en esas zonas –como la de San Juan del Río I, Querétaro– se han hecho estudios y se han validado prácticas que permiten hacer productiva a la agricultura de temporal en zonas donde la precipitación es escasa y/o errática.

En comparación con la labranza convencional, donde prácticas como el movimiento continuo del suelo favorecen la degradación, las prácticas fomentadas por MasAgro en tierras secas han permitido obtener mayores rendimientos incluso en condiciones de sequía prolongada. Destacan el establecimiento de camas permanentes (arreglo que permite hacer un uso más eficiente del agua), la mínima labranza (que favorece la estructura del suelo y evita la degradación física), la diversificación de cultivos (para incluir cultivos con menor consumo de agua y brindar opciones de forraje, pues la ganadería es común en tierras secas), el aprovechamiento del rastrojo (para evitar la erosión del suelo y conservar humedad) y el Manejo Agroecológico de Plagas (que reduce la probabilidad de degradación química).

Agricultura de Conservación permite reducir el problema de los suelos salinos.

Además, la Agricultura de Conservación (cuyos principios básicos son la cobertura del suelo con rastrojo, la mínima labranza y la diversificación de cultivos) permite reducir el problema de los suelos salinos (efecto común de la degradación).

En la plataforma de investigación Francisco I. Madero –ubicada en el Valle del Mezquital, Hidalgo–, diversos estudios confirman que los suelos trabajados con este sistema presentan una menor concentración de las principales sales que originan el problema, por lo que al implementarlo los productores están evitando la presencia de la “costra blanca” sobre la superficie de sus parcelas y evitando efectuar gastos extras en la compra de yeso agrícola para equilibrar la alcalinidad del suelo.

Otros efectos notables de la agricultura sustentable que promueve MasAgro son que permite acumular materia orgánica, reducir la erosión eólica e hídrica que favorecen la pérdida de suelo (ya que en promedio un centímetro de suelo puede necesitar hasta miles de años para formarse, cada gramo de suelo preservado es importante), disminuir la emisión de gases de efecto invernadero (al evitar quemas agrícolas y reducir el número de pasos de maquinaria), incrementar la captura de carbono y desarrollar una agricultura resiliente frente al cambio climático que agudiza la desertificación, las inundaciones y las sequías.

La desertificación es un particular tipo de degradación del suelo que ocurre en tierras secas y puede tener efectos ambientales y sociales muy graves, como la subalimentación y la migración. Se estima, por ejemplo, que 74 por ciento de las personas en situación de pobreza en el mundo son afectadas directamente por la desertificación. Por esto, la lucha contra este fenómeno no solo se ha plasmado entre las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU (luchar contra la desertificación y rehabilitar las tierras y los suelos degradados, incluidas las tierras afectadas por la desertificación, la sequía y las inundaciones), sino también es el propósito del Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía, que se celebra cada 17 de junio.

México tiene aproximadamente 125 millones de hectáreas de tierras secas (zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas) que representan cerca del 65% del territorio nacional. Lamentablemente, la desertificación afecta al 43% de esas hectáreas, potenciando el riesgo de que las tierras de cultivo que ahí se encuentran se vuelvan improductivas. Por su vinculación con la inseguridad alimentaria y los procesos migratorios, la desertificación es un proceso que es fundamental combatir.

La desertificación es diferente a la formación de desiertos, pues esta no solo es inducida por las variaciones climáticas, sino que es causada, fundamentalmente, por la actividad humana (prácticas agrícolas inadecuadas, sobrepastoreo, deforestación, sistemas de irrigación inadecuados e incluso dinámicas socioecómicas poco pertinentes que favorecen la pérdida de cobertura vegetal que protege al suelo). Además, disminuye la productividad y la riqueza biológica de los suelos, ocasionando infertilidad, salinización, alteración de los ciclos biológicos, entre otros problemas.

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Autor:Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural

 Enlace  https://www.gob.mx/agricultura/prensa/masagro-opcion-productiva-para-hacer-frente-a-la-desertificacion